El porqué del presente. Jorge Illa Boris
Congreso de Viena, 1814-1815
Ante la eminente caída de Napoleón Bonaparte, se inició el proceso de recomposición de la legitimidad dinástica en Europa continental, en otras palabras, de la reposición de las monarquías absolutistas. Con ese objetivo, a fines del año 1814 se convocó en Viena a las principales potencias europeas que se enfrentaron al ejército de Napoleón y otros países de menor peso político internacional, como España y Portugal, para restablecer el equilibrio del poder y los límites fronterizos en el mapa europeo (ver gráfico N° 7). Así, el Congreso de Viena fue un hito importante en la historia del derecho internacional, dado que en su marco de acción se estableció una serie de reuniones bilaterales y multilaterales entre los representantes de los países europeos y se firmaron tratados como resultado de dichas reuniones con fuerza vinculante. Uno de los más relevantes fue el Tratado de la Santa Alianza, firmado entre Rusia, Austria y Prusia, que juraron por la fe cristiana restablecer el absolutismo y reprimir cualquier intento revolucionario liberal. En esa línea, se restituyó el poder de los borbones en Francia y en España. En esta última, Fernando VII anuló la Constitución de Cádiz de 1812 y, con ello, los primeros gobiernos representativos en la monarquía española, contexto que propició el inicio del proceso independentista de América hispánica.
Gráfico N° 7. El pastel de los reyes, repartido en el Congreso de Viena en 1815
Fuente: Bibliothèque nationale de France
Pese a los esfuerzos por reponer las monarquías absolutistas en Europa, la ideología liberal ya había echado raíces en varias partes del mundo y, por ende, por lo menos en el plano teórico, el absolutismo estaba feneciendo. Así, tras el Congreso de Viena, a manera de reemplazo de las constituciones liberales, se establecieron las denominadas cartas otorgadas, en las que, si bien se mantenía la figura de, por ejemplo, la representación parlamentaria, esta se encontraba sujeta al poder del rey absoluto repuesto (Artola & Ledesma, 2005, pp. 49-50). Sin embargo, este contexto histórico pronto terminaría con las revoluciones liberales de 1830 y 1848.
3.2 Las revoluciones liberales de 1830 y 1848
Los propósitos del Congreso de Viena de restablecer el absolutismo en Europa continental no se pudieron concretar ni siquiera a mediano plazo, debido a que dicha forma de gobierno había caducado como ideología política, en particular, para la clase burguesa. Además, las capas medias y, sobre todo, la clase trabajadora, en el marco de la expansión de la Revolución Industrial, tomarían cada vez mayor protagonismo en la búsqueda de la igualdad política y jurídica. Las revoluciones liberales de 1830 y de 1848, ambas iniciadas en Francia, se diferencian tanto por el alcance como por sus consecuencias políticas21.
La revolución de 1830 en Francia dio lugar a la eliminación definitiva del absolutismo que los borbones Luis XVIII y Carlos X habían tratado de mantener tras el Congreso de Viena, y significó el ascenso definitivo de la burguesía al poder. Se reconoció el ejercicio del poder de un monarca liberal, Luis Felipe de Orleáns, quien debía gobernar sobre la base de una monarquía parlamentaria. La representación política, como era de esperarse, se circunscribiría a la clase burguesa, es decir, con exclusión de las clases populares que habían apoyado la revolución, a través de la introducción del voto restringido. Como afirma Hobsbawm (2003): “La revolución de 1830 introdujo las constituciones moderadamente liberales […] antidemocráticas a la vez que antiaristocráticas en los principales estados de la Europa occidental” (p. 283).
Gráfico N° 8. El deseo de Francia22
Fuente: Bibliothèque nationale de France
La revolución de 1848 en Francia, por su parte, no buscó inicialmente cambiar la forma de gobierno, sino la inclusión de las capas medias bajas y populares al proyecto liberal mediante el sufragio (Hobsbawm, 2003). Aquí nos encontramos finalmente ante las demandas democráticas y la participación política, aunque limitada, de la clase obrera, como mencionamos, una nueva clase social surgida por la expansión de la industrialización. El alcance más significativo de esta revolución fue el establecimiento de una república con sufragio universal masculino23. Por primera vez el pueblo francés, en ejercicio de su soberanía, participaba en elecciones para votar por un representante de la nación. El presidente electo fue Luis Napoleón Bonaparte, sobrino del famoso general de inicios del siglo xix (ver gráfico N° 8). Así, el hecho revolucionario radicó en que la legitimidad del poder ya no se basaría en el traspaso por herencia sino en la representación, esto es, en los resultados de una elección que ahora sería —o aspiraría a ser— democrática. No obstante, pronto la alianza entre las clases media y baja terminaría, de nuevo por temor a una mayor demanda de derechos políticos y económicos por parte de los sectores populares. Nos encontramos así en el umbral de los movimientos sociales de la segunda mitad del siglo xix.
Reflexiones finales
En este primer capítulo dedicado a la historia política contemporánea se han examinado los orígenes del gobierno representativo a través de la revisión de los principios del liberalismo político que sostuvieron ideológicamente a las revoluciones liberales burguesas: la defensa de la propiedad privada y de las libertades individuales, la separación de poderes, la soberanía del pueblo y el sufragio restringido. De hecho, una de las principales consecuencias de las revoluciones burguesas —de las trece colonias, la francesa y la hispanoamericana— fue el camino hacia el constitucionalismo liberal que buscó resguardar dichos principios. En este contexto la democracia representativa todavía no era considerada la mejor forma de gobierno posible; prueba de ello fue la implementación del voto restringido en la mayor parte del mundo occidental. Sin embargo, se sentaron las bases ideológicas de lo que se espera para mejorar como sociedad, desde la perspectiva occidental, esto es, un conjunto de ciudadanos con una mayor ampliación de libertades individuales y la garantía de derechos fundamentales.
Ahora bien, pronto ciertos sectores de las sociedades occidentales marginados y excluidos del marco político y económico burgués —como los obreros y las mujeres— buscarían ser incluidos en ese proyecto de sociedad. Por ello, desde la segunda mitad del siglo xix, más precisamente en el marco de la industrialización y del avance del capitalismo como sistema económico predominante, dichos sectores marginados y excluidos demandaron derechos sociales, económicos y laborales. En capítulos siguientes se estudiarán, en esta línea, los contenidos políticos de los sistemas totalitarios —el fascismo, el nazismo y el estalinismo—, surgidos en el periodo de entreguerras mundiales del siglo xx, luego de los cuales se consolidó la ideología de la democracia representativa (y republicana) como antítesis de formas autoritarias o dictatoriales de gobierno, y se dio lugar al proceso de universalización de los derechos humanos. Hasta aquí se buscará reflexionar sobre las limitaciones y desafíos de las democracias en el mundo actual; esto es, por ejemplo, la agenda pendiente para la aplicación efectiva de los derechos humanos y la inclusión de las minorías de toda índole en este proyecto.
Referencias
Arlettaz, F. (2014). Religión, libertades y Estado. Un estudio a la luz del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Barcelona: Icaria Editorial.
Arranz, A. (2016). Las nuevas estructuras políticas y doctrinales: las monarquías feudales. En J. Nieto (coord.). Europa en la Edad Media (pp. 213-269). Madrid: Ediciones Akal.
Artola, M. & Ledesma, M. (2005). Contemporánea: la historia desde 1776. Madrid: Alianza Editorial.
Biblioteca Nacional de España. (2019) [1812]. Constitución Política de la Monarquía Española. [Portada]. Recuperado de http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000060943&page=5 [Consulta: 28 de diciembre de 2019].
Bibliothèque nationale de France. (s. f.). El Tercer Estado confesor, 1789. [Caricatura]. Recuperado de https://gallica.bnf.fr/ark:/12148/btv1b6944056k?rk=21459;2