Desde la universidad a la sociedad. Ignacio Sánchez Díaz
y derechos de todos los integrantes de una comunidad universitaria. Así, se cambia el foco, el que se traslada hacia la entrega y el servicio al prójimo. Ya no se trata solo de poseer algo (mi derecho), sino, más bien, de tener la posibilidad y el gozo de entregar algo (mi deber con el prójimo).
Creemos en una universidad que educa, investiga y que anhela estar muy conectada con la sociedad, para poder comunicar “una buena nueva”, que es “tener vida y tenerla en abundancia”. Seguiremos trabajando por lo que creemos importante para la formación de la juventud, junto con desarrollar nuestra pasión por conocer e investigar.
Publicado en el diario La Tercera el 3 de marzo de 2013.
Carta a los nuevos universitarios
Me dirijo especialmente a los jóvenes que han iniciado su vida universitaria. La educación es la aventura más fascinante de la vida. Es el proceso de transformación personal que se realiza en comunidad, por medio del cual una persona se desarrolla y adquiere un vuelo propio, original, creativo y de gran impacto para la sociedad. Los estudiantes universitarios que han iniciado este año su proceso de formación integral en las diferentes instituciones de educación superior del país son nuestro foco y principal preocupación.
Es importante concebir la experiencia universitaria de manera integral, amplia y multidisciplinaria. Los conocimientos y la formación rigurosa y actualizada en cada una de las disciplinas son muy importantes. Pero hay mucho más. El principal elemento que va a caracterizar este maravilloso período de la vida de ustedes, hombres y mujeres que inician este desafío, es el encuentro y el conocimiento personal. Las universidades son comunidades de estudiantes y profesores de diferentes generaciones que interactúan, se conocen, conversan, discuten, enfrentan ideas y, en conjunto, realizan el proceso de aprender a pensar. Así también, en estas instituciones trabajan profesionales, administrativos y personal de apoyo con gran dedicación y motivación para favorecer esta misión.
Las universidades son comunidades de estudiantes y profesores de diferentes generaciones que interactúan, se conocen, conversan, discuten, enfrentan ideas y, en conjunto, realizan el proceso de aprender a pensar.
Las universidades son lugares privilegiados, donde se conoce el pasado, se analiza el presente y, por sobre todo, se piensa el futuro. Y se piensa con una mirada de bien común, de aporte a la sociedad. Ustedes son protagonistas en esta historia. Por esto es tan importante la vida universitaria: es donde se aprende a compartir, a trabajar en equipo, se fortalecen los valores del respeto, diálogo, vida democrática y, en especial, la preocupación por los más vulnerables y necesitados. De esta forma, es muy importante que ustedes puedan aprovechar sus dependencias universitarias: salas de clases y seminarios, laboratorios, bibliotecas, espacios de convivencia y deportivos. Todos estos son lugares de encuentro, de desarrollo personal y comunitario. Utilicen todo lo que está disponible para aprender, entregar, compartir y conocer al otro.
El sistema universitario es rico y diverso: tenemos universidades complejas y completas en investigación y docencia, otras de orientación docente, universidades estatales, públicas que no son propiedad del Estado, católicas y laicas, regionales, privadas y algunas orientadas a áreas específicas del conocimiento. Es importante conocer el lugar donde cada uno de ustedes ha elegido ingresar, entender su identidad y misión para poder así aportar a ellas. Ustedes tienen el desafío de colaborar a cumplir en forma cabal el ideal de los fundadores. Los estudiantes son factor clave en la expresión del sentido de misión de cada universidad.
Así también, es relevante en su desarrollo personal que las tareas curriculares se complementen con las actividades deportivas, científicas, culturales, de representación estudiantil y de compromiso con el devenir de nuestro país. Los invito a desarrollar actividades pastorales y sociales que tengan como norte el servicio al prójimo.
La comunidad de cada una de las universidades está feliz de recibirlos. Ustedes son jóvenes privilegiados, que han podido acceder a estudios superiores gracias a sus talentos, al esfuerzo personal y al apoyo de sus familias. Y por esto hay que devolver los talentos que han recibido. Es la manera de responder con responsabilidad y generosidad a la sociedad. Los próximos meses estarán marcados por propuestas y debates sobre el programa y la conducción del país. Es el momento de aportar al debate con rigurosidad, esperanza, generosidad y mirada de futuro. El aporte de la juventud es crucial.
Bienvenidos a las universidades de nuestro país. Estudien y trabajen con optimismo, esperanza y gran motivación. La comunidad universitaria espera su aporte en los años que vienen. Trabajen con la pasión de la juventud en estos inolvidables años de sus vidas. Y sigan el mensaje de San Alberto Hurtado cuando dijo que “los universitarios no solo se preparan para ser profesionales y técnicos, sino que son los obreros de un mundo mejor”.
Publicado en el diario La Segunda el 4 de abril de 2013.
Calidad de la enseñanza
Hoy nadie discute la necesidad de hacer todos los esfuerzos por mejorar la calidad, que pasa por muy buenos profesores, nivelar las oportunidades desde la primera infancia, disminuir las brechas entre educación privada y pública, regular el sistema, entre otros.
Calidad 2.0: El desafío pendiente
Los últimos anuncios presidenciales en materia de educación superior han permitido retomar el diálogo. Es importante valorar que el tema sea prioritario en la agenda del país y todo lo que han hecho los estudiantes para lograrlo. Hoy la juventud nos está pidiendo con fuerza que apoyemos a los sectores más vulnerables y que seamos coherentes en nuestro actuar. Pero los jóvenes también deben entender que, como en todas las negociaciones, las partes deben debatir y ceder en algunos puntos, especialmente si lo estamos haciendo por el bien del país.
Pero ninguna intención, por buena que sea, será efectiva si no se pone énfasis en la calidad. Debe ser una aspiración y un deber en la educación preescolar, básica y media, de modo que permita un acceso en condiciones similares a nuevos estudios u opciones laborales para todos. La mayoría de los problemas que hoy observamos en alumnos de educación superior tiene su origen en batallas perdidas en la etapa escolar. Solo un dato: el 9% de los estudiantes que provienen de establecimientos privados obtiene el 70% de los mejores puntajes en la PSU. Son numerosas las pruebas nacionales e internacionales que hablan de la inequidad en la formación inicial, que luego se perpetúa en las etapas siguientes. Por este motivo, una tarea prioritaria debe estar enfocada a formar buenos profesores de educación básica y media, y a entusiasmar a los mejores para que hagan un aporte a Chile en este campo. Se hace necesario dignificar la carrera docente, pero eso se logra con una evaluación exhaustiva de las propias deficiencias, propuestas de mejoras concretas y mucho trabajo.
Calidad en la educación en todas las etapas de la vida es la demanda urgente y es también lo que verdaderamente hará de Chile un país con igualdad de oportunidades.
En el ámbito de la educación superior se requiere contar con equipos académicos sólidos, con currículos probados y niveles de exigencia adecuados. Es fundamental que existan procesos de calificación exigentes que desafíen la tarea académica, que llamen a nuestros profesores e investigadores a perfeccionar su quehacer en forma permanente. Debemos ser capaces de responder a las demandas de la sociedad y encuadrar nuestra labor en un apego irrestricto a la ética y a las leyes vigentes. No sacamos nada con aumentar los recursos si los alumnos reciben una preparación deficiente.
Es fundamental que se mejore la fiscalización y se eleven los requerimientos para la acreditación de todas las instituciones. No es posible que hoy existan entidades que tienen años de acreditación inferiores a la duración de las carreras que dictan. Se requiere, además, una mayor transparencia en la información para que los jóvenes, sus padres y la sociedad en general tengan una visión más clara de los diferentes tipos de instituciones del país, sus características, los programas que ofrecen y los resultados en materias como calidad de los alumnos, retención, empleabilidad y sueldos de sus egresados.
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