Entre barricadas. Máximo Hernán Mena

Entre barricadas - Máximo Hernán Mena


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de la formalización de intuiciones se establece cuál va a ser el “espesor” o los modos del relato histórico. De este modo, destaca el aspecto creador en la labor histórica: “Creo que el historiador realiza un acto esencialmente poético, en el cual prefigura el campo histórico y lo constituye como un dominio sobre el cual aplicar las teorías específicas que utilizará para explicar «lo que en realidad» estaba sucediendo” (White, 2010: 10). La configuración narrativa, que no puede ser concebida como una forma neutra (ya que está atravesada por elecciones epistemológicas e ideológicas), dota a los acontecimientos de una “coherencia ilusoria”, provoca un efecto de sentido. Estas narrativas, que en algún punto pueden plantear la “disolución de la distinción entre discursos realistas y ficcionales”, dan cuenta de una relación irreal, imaginaria, pero válida, de un grupo social con sus condiciones de vida. En este sentido, toda narrativa es una secuencia de selecciones de acontecimientos, pero también de momentos que son dejados de lado, al margen: “Cada narrativa, por aparentemente «completa» que sea, se construye sobre la base de un conjunto de acontecimientos que pudieron haber sido incluidos pero se dejaron fuera” (White, 1992: 25). Toda narrativa está atravesada por una trama que es la que “impone un significado a los acontecimientos”; así es como el relato histórico otorga una forma a la realidad.

      A partir de los aportes de Paul Ricœur, Hayden White (1992: 68) señala que la narrativa permite “comprender las acciones históricas” a partir de la construcción y la visión de un conjunto. Esta “captación conjunta” se genera a partir del cruce de las dimensiones cronológicas o “episódicas” (el relato de los acontecimientos) y no cronológica o “configurativa” (construcción de significados desde acontecimientos dispersos). A partir de esto se deduce que una narración construye siempre una temporalidad que le es propia y, a su vez, en ella confluyen dos temporalidades que se distancian y se complementan. El relato, y por lo tanto la novela, reorganizan el tiempo y lo disponen de otro modo, con una forma que presta importancia a las secuencias y sucesiones, pero también a los vacíos, las fluctuaciones y los meandros. El tiempo de un relato surge entonces de la interrelación y del juego entre la “intratemporalidad”, la “historicidad” y la “temporalidad profunda”. La llamada temporalidad profunda tiene estrecha relación con el concepto de espesor expuesto con anterioridad. En esa zona temporal, en ese límite, se dispone la novela. Así, la temporalidad profunda de una novela se nutre de las otras dos instancias pero, a partir del influjo y registro de las ausencias, los silencios y los murmullos, las modifica de forma radical. De este modo, la novela concreta esta “captación conjunta” a partir de la construcción de una temporalidad profunda que expone contradicciones y complejidades. En este proceso, su configuración narrativa permite que confluyan los comienzos y los finales, el pasado hasta llegar al futuro, lo que brinda la capacidad de comprender un todo y “de “recordar hacia delante” así como hacia atrás, y de vincular un final con su principio (34).

      5. La rememoración y el testimonio frente al olvido

      Paul Ricœur (2008) se dedicó a reflexionar profundamente sobre los vínculos entre la historia, la memoria, el olvido, el testimonio y el recuerdo. Una pregunta clave de sus planteos es de qué manera se cruzan y relacionan la imaginación y la memoria. Porque, siguiendo a Platón, la memoria es la “representación presente de una cosa ausente” (Ricœur, 2008: 23). En este sentido, “la imaginación y la memoria poseen como rasgo común la presencia de lo ausente” (67), y la escritura entonces permite construir una segunda memoria trazada también en el ahora, traer de regreso lo otro ausente, lo muerto y perdido en el pasado, para imaginarles un presente que resplandece.

      ¿Cómo la historia, en su escritura literaria, logra distinguirse de la ficción? Plantear esta cuestión es preguntar en qué la historia sigue siendo o más bien se convierte en representación del pasado, cosa que la ficción no es, al menos en intención, si lo es de alguna forma por añadidura. Es así como la forma repite, en su fase final, el enigma planteado, por la memoria en su fase inicial. (Ricœur, 2008: 245)

      Ricœur deja en claro la distinción entre los conceptos “memorización” y “rememoración”. La memorización es una puesta en escena de ciertos datos de la memoria en una acción repetitiva y que no genera nuevos sentidos, mientras que la rememoración busca trazar nuevos vínculos de forma constante, es un proceso por el cual los hechos pasados y supuestamente perdidos se transforman en objetivos de una activa búsqueda de sentido. A través de la rememoración se busca resignificar el presente desde elementos del pasado, así también el pasado adquiere otro “espesor” desde la mirada del presente. Al tiempo que la “memoria-repetición” resiste la erosión de los cuestionamientos, la “memoria-recuerdo” es memoria crítica.

      Por otro lado, el testimonio y también el recuerdo se construyen en el marco de un grupo que le brinda sostén y lo constituye en una práctica de rememoración, en una acción del pensar y recordar activamente. Así, el testimonio se erige en una “institución natural de vinculación” (Ricœur, 2008: 211-214) que asevera la realidad de lo sucedido y, al mismo tiempo, procura autentificar la declaración. Este primer elemento problematiza, como lo señala el mismo Ricœur, la distinción entre realidad y ficción a partir de esta frontera indecidible planteada por el testimonio en la que “surgen numerosas sospechas”. Así también el testimonio se realiza a partir de la “autodesignación del sujeto” que asegura “yo estaba allí”, al mismo tiempo que reafirma la realidad de lo sucedido.

      Ciertas ficciones pueden ser consideradas como una “reserva” frente a los olvidos presentes, al dar cuenta de la actualidad, de las razones y causas de la amnesia. A partir de esta problemática interesa también plantear las dinámicas que se ponen en juego entre la representación y la interpretación, lo que expone también el funcionamiento de lo imaginario: “¿Cómo mantener la diferencia de principio entre la imagen de lo ausente como irreal y la imagen de lo ausente como anterior?” (Ricœur, 2008: 308).

      6. Recuerdos compartidos para la memoria colectiva

      Siempre recordamos con otros o, como escribió Maurice Halbwachs (2011: 68-69), “nunca estamos solos” y en nuestros recuerdos llevamos a los otros con nosotros, construimos esos recuerdos entre muchos. Porque la memoria colectiva es una “corriente de pensamiento continuo” que “solo retiene del pasado aquello que está todavía vivo, o que es capaz de vivir en la conciencia del grupo que lo conserva” (129). A su vez, el recuerdo es “una reconstrucción del pasado que se realiza con la ayuda de datos tomados del presente” (118). Entonces, podría afirmarse que tanto la historia como la ficción procuran incorporar en la memoria colectiva una “semilla de rememoración” para que el conjunto de recuerdos se convierta en una trama vinculante que reúna a todos en torno a una memoria compartida. A pesar de que llevemos a los otros con nosotros, al recordar, “el primer testigo al que siempre podemos recurrir somos nosotros mismos” (69). La memoria colectiva se conforma en el contacto y la imbricación de las memorias individuales que le brindan un punto de partida, pero son las sociedades de recuerdo las que sostienen esas tramas en el tiempo. Posteriormente, es la escritura la que logra que esta memoria colectiva perviva. El testimonio está compuesto por una voz que enuncia y una memoria colectiva que lo hace formar parte y que le otorga un valor propio. Por lo tanto, esta memoria colectiva establece una relación particular con las temporalidades ya que necesita darse un tiempo propio para organizar las duraciones y los sucesos. Esta noción es decisiva porque señala que cada grupo social, al tiempo que teje los recuerdos en una memoria colectiva, también


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