Un día más en el Universo. Lucas Fridman
eso que me dijiste que en tu planeta se mezclaba en círculos... ¿te acordás?
Apareció un hábito nuevo que hasta hace unos años no existía. Ahora la gente camina por la calle con la cabeza gacha, mirando un aparatito con pantalla táctil que se llama “celular”. Te juro que la imagen es impresionante, Rili. Parecemos zombis, gente muerta, caminando por la calle...
Son muchas las cosas que podría contarte, pero tengo un coordinador de aire que me pide que este programa sea dinámico y ágil. Así que te voy a hacer un resumen.
Los autos voladores todavía no llegaron, la contaminación creció y ahora hay gente que hace crossfit. Es una disciplina donde pagás una cuota mensual para que te torturen, tengas unas buenas contracturas y te rompas todas las articulaciones.
La tele sigue siendo la misma poronga que cuando nos conocimos, pero aparecieron unas series bastante piolas. Yo te recomiendo una que se llama Breaking Bad.
Ah, y las pelis ahora las podés ver en 3D. Te ponen unos anteojitos y con eso flasheás en colores.
Ahora se pusieron de moda las cervecerías artesanales. Lo bueno de eso es que tenés una cada media cuadra y son tan pesadas que con un vasito ya sentís que cenaste y almorzaste por los próximos cinco días.
¡Uhh, y aparecieron las redes sociales! Es algo muy loco, pero en resumen, hoy es más importante tener miles de likes que una buena relación con tu vieja o tu hermano. Y esas redes sociales se usan en ese aparatito que te conté antes, el “celular”.
Rili, te tengo que dejar. Ya no me queda más tiempo. Igual que a vos cuando nos conocimos, ¿te acordás?
Lo último que te voy a decir es que, por suerte, siguen existiendo los fines de semana, que son esos días donde la mayoría de los seres humanos somos un poco más felices.
Chau Rili. O, mejor dicho, UT. Estés donde estés, quedate escuchando que hoy vamos a hacer un programón.
Bienvenidos a Últimos Cartuchos.
LA MÚSICA
Escrita el 22/11/2017, DÍA DE LA MÚSICA
Acá estamos, otro miércoles más en el Universo. Bienvenidos oficialmente al día que no se la juega por nada ni por nadie, que no está ni cerca ni lejos del fin de semana... el día más tibio y careta del mundo.
Es ese compañero del laburo que hace un esfuerzo descomunal por caerle bien a todos. Y, ¿te cuento un secreto? Le cae bien a todos... Pero no es amigo de nadie. Es un ser intrascendente.
Puede estar en una reunión o no, que nadie se va a dar cuenta. Sí, es simpático, sí, te cae bien... pero si desaparece de la faz de la Tierra al día siguiente nadie lo recuerda.
Eso es el miércoles. Eso es este día. Peeeeero (porque siempre hay un “pero”) hoy no es un miércoles cualquiera.
Hoy es un día especial: hoy es el día de la música.
Hay mil frases sobre la música:
“La música es la banda sonora de la vida”.
“Sin música la vida sería un error”
“Donde las palabras fallan, la música habla”
“El lenguaje más famoso y popular del mundo es la música”
“La única verdad es la música”
Y la lista sigue y sigue... Pero a mí la que más me gusta es esta: “La música te salva”.
La música te salva mientras estudiás, mientras caminás, mientras cargás datos en un Excel, mientras manejás un taxi, mientras limpiás tu casa, mientras desayunás, mientras estás en la ducha o mientras llorás una separación.
La música te salva porque hace que cambie el paisaje en tu cabeza y que, lo que estés haciendo, sea un poco mejor.
Podés estar haciendo la peor actividad del mundo pero un sonido puede transportarte directamente a tu ex, a tu actual, a tu niñez, a tu vieja, a un sabor, o a sentir euforia sin saber bien por qué.
No sabemos si la inventamos los seres humanos o si ya estaba dando vueltas por el Universo... No sabemos cuál es su definición exacta... Y, lo que es mejor, seguramente nunca jamás la podamos definir. Porque cuando uno le pone palabras o definiciones a las cosas las restringe, las acota, las delimita y las achica. Y la música es demasiado grande.
No concibo la vida sin la sorpresa y la magia que me produce la música. No concibo la vida sin cantar. Por eso hoy, a la música, simplemente le quiero decir GRACIAS. Gracias por llevarnos a otra dimensión mientras vivimos en esta que nos tocó.
Bienvenidos a Últimos Cartuchos.
Suena Vuelta por el universo, de Gustavo Cerati.
LAS REDES SOCIALES
Acá estamos. Un día más en el Universo.
Los despertadores siguen sonando, los runners siguen corriendo, los gallos siguen cantando, la pobreza sigue existiendo, las armas se siguen fabricando y, mientras todo eso sucede, los seres humanos seguimos subiendo más y más cosas a las redes sociales.
Todos. No importa si sos facho, narco, progre, judío, cristiano, anarquista, rico, pobre, analfabeto, doctor o asesino. Todos subimos cosas a las redes sociales. Bueno, salvo mi abuelo. Que está muerto.
(Silencio)
Quiero hablar de las redes. Porque hoy a la mañana me pasó algo increíble que necesito contarles: encontré un diario íntimo en la calle. Sí, en Cabildo y Olleros. Sé que no tenía que leerlo... pero empecé a ojear para ver si tenía nombre... y no tiene, así que si alguien siente que puede ser suyo, me avisa.
Mientras ojeaba, encontré un texto que me llamó la atención y quiero compartirlo con ustedes. Sé que no debería hacer esto, pero bueno, tampoco es que estoy leyendo algo privado en un medio masivo de comunicación... je.
Конец ознакомительного фрагмента.
Текст предоставлен ООО «ЛитРес».
Прочитайте эту книгу целиком, купив полную легальную версию на ЛитРес.
Безопасно оплатить книгу можно банковской картой Visa, MasterCard, Maestro, со счета мобильного телефона, с платежного терминала, в салоне МТС или Связной, через PayPal, WebMoney, Яндекс.Деньги, QIWI Кошелек, бонусными картами или другим удобным Вам способом.