Religión y juventud. Luis Bahamondes
La utilización de esta técnica de investigación nos permitió ahondar en los discursos y estrategias desarrolladas al momento de abordar las problemáticas sociales que a los sujetos de estudio afectan. A diferencia de lo obtenido mediante la realización de entrevistas, el grupo de discusión buscó instalar tópicos importantes para los sujetos mediante el diálogo de sus integrantes en la interacción tanto de su realidad individual como grupal.
En definitiva, la pertinencia de las técnicas cualitativas es su carácter flexible, en el sentido de que en ninguna circunstancia se interpela al entrevistado o participante en los grupos de discusión para contestar cualquiera de las preguntas. De esta forma sus fundamentos esenciales se encuentran dados por la participación voluntaria, anónima y confidencial.
Método de análisis
En una investigación de tipo cualitativa, el lugar del lenguaje en uso es fundamental. En la conversación y la discusión se insta al sujeto a comunicar y expresar sus ideas de modo abierto y espontáneo. Si bien la lingüística tradicional no está dedicada propiamente al análisis social del lenguaje, el desarrollo de la disciplina ha permitido diversos enfoques, teorías y técnicas de investigación que buscan esa aplicación. Aunque hay textos dedicados a enseñar lo que se denomina “análisis de contenido”, consideramos que hay niveles más complejos en lo que refiere a lenguaje, es por eso que para un anclaje adecuado entre investigación social y lingüística, pensamos en el enfoque del Análisis de Discurso (AD). El AD, como enfoque investigativo, tiene una serie de técnicas y métodos asociados que se aplican según el interés. Hay métodos diseñados para analizar tipos de discurso, modos de argumentación, roles conversacionales, etc. (Renkema, 1999). Por ello, la selección de herramientas metodológicas es fundamental.
La relación entre lenguaje y sociedad es compleja. El lugar común según el cual “el lenguaje crea realidades”, no deja de ser cierto en un sentido específico. La revisión de un trabajo fundante como el de Fairclough (1992) muestra un proceso dialéctico en el que, por una parte, las palabras adquieren significado según los usos sociales y, por otra, el cambio de significado de ciertas palabras efectuado por medios comunicativos, puede incidir en los usos lingüísticos sociales. La teoría social del discurso dirá que el lenguaje no es solo una actividad individual para comunicar, sino sobre todo una práctica social. Esto implica que el uso de la lengua cumple con funciones sociales específicas como el establecimiento de relaciones, la construcción discursiva de experiencias, entre otras.
El lenguaje puesto en el contexto social tiene tres funciones generales, conocidas como metafunciones. Una interpersonal, para desarrollar relaciones; otra ideacional, para representar experiencias; y una textual, para organizar los textos (Martin y Rose, 2007: 7). Dado el carácter de la investigación presente, la metafunción ideacional es la más adecuada como punto de partida de análisis teórico, ya que el propósito de examinar la experiencia con la fe católica de los entrevistados está en directa relación con el modo discursivo en que los emisores construyen sus enunciados. En este sentido, el AD provee de herramientas teóricas como el análisis de relaciones taxonómicas (Martin y Rose, 2007) que configuran la referencialidad en el texto, tales como sinonimia, repetición y contraste. Por ejemplo, la forma en que el término “Iglesia” se construye al interior de la entrevista, puede dar cuenta de las valoraciones que se hacen de la misma.
Pero la ideación no se produce únicamente mediante estas operaciones. También es posible detectarla en los usos de la lengua en otros modos, como por ejemplo el análisis de los tipos de procesos (Ghio y Fernández, 2008). En este nivel, lo que se propone es analizar las cláusulas mediante una categorización que comprende procesos de tipo material, mental, relacional, de comportamiento, verbal y existencial. Hablaremos de proceso “material” cuando el discurso apunte una relación entre actor-meta, es decir, al hablar de una acción. El proceso “mental” por su parte, comprende la relación perceptor-fenómeno, por lo cual podemos agrupar aquí el aspecto cognitivo, perceptivo y emocional que se nos presenta en un discurso dado. El proceso “relacional” es aquel en que encontramos la construcción de relaciones entre un fragmento de experiencia y otro –se da fundamentalmente como comparación–. Estos tres procesos básicos son acompañados de tres procesos complejos “de comportamiento”, que equivale a manifestaciones externas de procesos internos (por lo cual se compone del proceso material y mental); proceso “verbal”, aquel en que tenemos emisor/locución (compuesto del proceso mental y relacional, en tanto que implica la construcción de relación entre la consciencia humana y su puesta en acto por medio del lenguaje); y, por último, el proceso “existencial”, que está vinculado a la comprensión de fenómenos (compuesto así de un proceso material y uno relacional). Aunque esto aún parece complejo, el siguiente cuadro ilustra algunos verbos clave que sirven para indicar y caracterizar cada uno de estos procesos:
Cuadro 1: Transitividad
Procesos básicos | Procesos combinados | ||
Materiales | Hacer, causar | Verbales | Decir |
Relacionales | Ser, estar | De comportamiento | Actuar |
Mentales | Pensar, sentir, evaluar | Existenciales | Existir, parecer |
La utilidad de este método reside en que, para la investigación propuesta, permite realizar un balance respecto al modo en que la cuestión de la fe católica y su transmisión es construida. Así, por ejemplo, podríamos concluir que la vivencia de la fe y la religión es en su mayoría construida como un proceso material, lo que podría conducirnos a considerar que se la concibe más como una práctica que como una cuestión cognitiva, en cuyo caso el proceso habría sido de tipo mental.
Caracterización de la muestra
La muestra seleccionada se estructuró sobre la base de criterios establecidos por el equipo de investigadores en conjunto con la comisión asesora, fundamentados en su experiencia en la temática y la evidencia bibliográfica disponible. La muestra de tipo teórica (teóricamente estructurada) fue diseñada conforme al desarrollo de la investigación y la teoría que se construyó en su proceso (Strauss y Corbin, 2002). Para estos efectos, la información fue recabada a partir de la aplicación de 60 entrevistas semiestructuradas y tres grupos de discusión a padres, estudiantes de colegios católicos y estudiantes universitarios de instituciones públicas y privadas de la Región Metropolitana en Chile. A ello se sumarán los siguientes criterios: sexo, edad, nivel socioeconómico, nivel educativo (7° y 8° básico, y III y IV medio), además de tipo de fe. En este sentido, se consideró como criterio para seleccionar entrevistados, la distinción entre fe “activa” y fe “pasiva”. Se entiende como “activa” aquella fe que se caracteriza por un compromiso del sujeto con actividades religiosas (mediadas o no por la Iglesia) y que presenta una identificación abierta con la fe cristiana y la Iglesia católica. Por otra parte, se entiende como fe “pasiva” aquella en que, pese a que el sujeto confiese o declare adherencia al cristianismo o a la Iglesia, no presenta un compromiso con –o participa ocasionalmente en– actividades religiosas (mediadas o no por la Iglesia).
En consecuencia, la elaboración de una muestra intencionada implica privilegiar determinados perfiles de sujetos por sobre otros con el objetivo de profundizar en su construcción de imaginarios y representaciones. No obstante, por la multiplicidad de criterios que es posible identificar en la presente investigación, solo se contemplaron de manera limitada establecimientos administrados por religiosas (Colegio María Auxiliadora). Este hecho se sustenta en que son escasos los proyectos educativos llevados a cabo por congregaciones religiosas femeninas en los diversos estratos socioeconómicos, por lo cual se privilegió un criterio de mayor masividad. Junto con ello es importante considerar que algunos colegios con estas características han transitado hacia una administración laica solo manteniendo el nombre como sello de religiosidad. Además, se excluyeron del presente estudio centros educativos ubicados en zonas rurales o semiurbanas de la Región Metropolitana, debido a factores de viabilidad (tiempo y recursos). De esta forma, los sujetos que componen la muestra del presente trabajo fueron seleccionados debido a su accesibilidad y criterios de intencionalidad propuestos por el equipo de investigación.
Cuadro 2: Muestra de establecimientos educacionales
NSE | Colegios | Universidades |